Porqué Bali?

La isla de Bali es llamada la Isla de los Dioses y sinceramente,

si los dioses existieran querrían vivir aquí

 

Tanto si alguna vez os lo habéis planteado, como si nunca lo habéis pensado, os vamos a dar motivos para que definitivamente os animéis a descubrir la Isla de Bali.

Algunos destinos nunca pasan de moda, incluso hay lugares que son más de sueño que reales, la Isla de Bali sin duda es uno de ellos. Su imagen de paraíso con chanclas lo ha colocado en ese plano del que le cuesta apearse. Es un destino que ha construido su propia marca y ha sido el sueño de muchos viajeros durante mucho tiempo y sigue siendo una de esas experiencias viajeras definitivas.

Donde vayas estarás rodeado de preciosos paisajes, una vegetación impresionante, cascadas y cientos de templos cada uno especial y diferente al anterior. Pero sobre todo en un viaje a Bali lo que más te va a cautivar son las personas, siempre sonrientes, hospitalarios, casi irreales.

 

Pero sigue leyendo, os vamos a dar algunas de nuestras razones por las que os recomendamos ir a Bali. 

 

 

 

Los arrozales:

Tienen esa imagen asombrosa que cuando vemos por primera vez nos cuesta creer que sea real. Queremos fotografiarnos en ellos con nosotros delante. La visión de estas terrazas que encierran una técnica muy perfeccionada es fascinante.

Los más espectaculares son los de Tegalalang, Jatiluwih, Soka... pero salpican toda la isla.

Aqui tenéis información sobre los principales.

 

 

 

Los templos:

A Bali se la conoce como la isla de los 10.000 templos. No creo que nadie se haya tomado la molestia de contarlos, pero no cabe duda de que para su tamaño en Bali hay muchos, realmente muchos templos y a cada cual más hermoso, Tanah Lot, Tirta Empul, Besakit... y no sólo los mas importantes y conocidos, todos los pueblos, todas las casas también tienen los suyos propios.

En Bali hay que ver Templos, subir muchas escaleras y liarse un sarong a la cintura para ir abriendo boca.

Aquí os dejamos información de los mas importantes.

 

 

 

Su Cultura:

Bali es uno de los lugares donde la espiritualidad está más pegada al pueblo. Y lo está sin ostentación ni drama, en su día a día como algo habitual, es muy fácil en nuestro viaje cruzarnos con alguna de sus muchas y multitudinarias ceremonias.

 

Ver a los dioses con flores o con pañuelos atados a la cintura a modo de pareo es puro Bali.

 

Conviene aclarar que la estética del hinduismo (la predominante) puede chirriarnos a los ojos occidentales, es sorprendente y chocante, pero se convierte en enternecedora una vez superado el primer shock.

En las puertas de las tiendas, en los templos, en todas partes, se ven pequeños cestitos llenos de flores, monedas y cosas de lo más curiosas. Son las ofrendas que se preparan a todas horas, para que los dioses estén siempre contentos.

Aquí os dejamos mas información sobre la cultura Balinesa.

 

 

 

Actividades:

Desde visitar otras Islas cercanas las Gili o las Nusas  tranquilos paseos en bicicleta entre arrozales, visitar cascadas, Rafting, Buceo, Snorkel, Surf, Subir a un volcán activo...

Con sus más de 3.100 metros de altura, el monte Agung es el punto más alto de Bali. Este volcán sigue activo a día de hoy, pero eso no supone un impedimento para que sea uno de los lugares preferidos para disfrutar de fantásticas rutas de senderismo e incluso de trekkings nocturnos que permiten admirar la salida del sol desde un lugar privilegiado.

Asistir a un espectáculo de danza, las danzas balinesas son sólo una de las muchas manifestaciones de su ancestral cultura y sin duda una de las más atractivas para quienes llegan de fuera. Si sabéis escoger, podréis presenciar alguna verdaderamente espectacular.

 

 

 

 

Las duchas al aire libre:

Viajamos al otro lado del  mundo y al final del día, cuando volvemos cansados de templos, campos de arroz y de subir y bajar escaleras, que mejor que darnos una ducha al aire libre.

El placer de ducharse al aire libre, rodeado de plantas o de hacerlo incluso bajo la lluvia es complicado de explicar, es algo que hay que vivir. Están en casi todas las villas y muchos hoteles de Bali. 
 
  

 

 

 

Las piscinas infinitas:

Tan balinesas como las duchas exteriores. La mayoría de las piscinas de Bali son de piedra y suelen estar decoradas con estatuas de dioses y elementos naturales como piedras, plantas, flores.

Esto podría no funcionar, pero aquí lo hace de una manera maravillosa. 
Las piscinas de las villas privadas (Bali es muy de villas privadas) y de la mayoría de los hoteles cumplen ésto a la perfección.

Cualquier local con un mínimo de renombre tiene una piscina Infinita mirando al mar, esas que todos hemos visto en alguna película o reportaje, que hacen que se nos abran los ojos y salga de nosotros una sonrisa como de haber cumplido un sueño, el placer de tomarnos algo apoyados en el borde de una infinity pool contemplando el paisaje es algo que merece la pena vivir.

A nuestro juicio parte de la experiencia balinesa pasa por pasar tiempo en una cama balinesa frente a una piscina o la playa, no hay que saltarse este punto, ni sentirse culpable por hacerlo... en todo caso, por no hacerlo.

Aquí os dejamos información sobre algunos de los mejores Beach Club de Bali.

 

 

 

 

Bali tiene algo especial por encima del tráfico, los miles de comercios y la infinidad de maravillosos locales de diseño.
Hay una cultura del bienestar muy perfeccionada a la que hay que rendirse.

Por la calle veremos multitud de centros de masajes, reflexoterapia etc., muchos hoteles tienen sus cabinas de masaje al aire libre, frente al mar o bajo los árboles.

Hay que abrir bien los sentidos y oler bien la toallita impregnada en aceites esenciales y dejarse llevar por los terapeutas y sus rituales, el único estrés será el que provoca la certeza de que ese placer va a terminar.

 

 

 

 

Del hotel o de la villa se sale para ir de excursión, tomar algo o para comprar, y esto también hay que decirlo bien alto, es sorprendente la cantidad de cosas originales e increiblemente bonitas para decorar nuestras casas y para nosotros mismos que tenemos a nuestro alcance, por lo que es muy fácil caer en la tentación de “redecoro mi vida y lo mando todo en un contenedor”, no es tan sencillo.

Nos podemos conformar comprando cuadros, vestidos neohippies estampados, ropa de marca o de imitación, centenares de batiks, increíble artesanía de madera o casi absolutamente todo lo que se nos ocurra.

 

Se acusa a Bali de haberse convertido en una caricatura de sí mismo, en un parque temático del hippismo deluxe o de la burguesía con pies descalzos, no importa, funciona.

 

 

 

 

La distancia, esta es la cara y la cruz de Bali, está lejos y eso funciona como filtro. A Bali va quien quiere ir... no quien lo tiene como plan B.

Muchas compañías aéreas vuelan con escala a precios razonables. 
El truco para un vuelo tan largo, es plantear el vuelo como parte del viaje (leer, ver series atrasadas, dormir, juegos…), no como un trámite. Esto sirve para cualquier viaje.

Si todavía no conocéis Bali, quitad de vuestra cabeza la idea de que esta pequeña isla del archipiélago indonesio es sólo playa y tumbona, porque de hecho esto último es prescindible y a la hora de preparar vuestro viaje a esta isla, lo difícil será elegir en qué invertir el tiempo, siendo tantas las posibilidades...